sábado, 6 de marzo de 2010

Nacho Cano, Musical A

Fue ayer feo entrar en un geriátrico, y ver convulsionar a una especie de esquizofrénico ido, que se caía y clamaba desgañitado por volver al mundo de los vivos. Era la lucha de lo agarrotado, una malévola decrepitud que bailaba, como una danza de la muerte peligrosa, que calaba a los que la veían.

Era Nacho Cano. La primera parte del musical invita a no irte en el descanso, que no es poco para un musical. Lástima que ese inicio sea una comedia y no un musical. Pero la risa en la vida puede perdonar hasta un gordo engaño. Lo de luego, lo de la segunda parte tras una coca cola, eso no, eso no se hace, la pelota no se mancha, es mejor pedir antes que robar.
Todos más o menos sospechamos que harían falta 8 universos más para que cupiera el ego de Nacho Cano. En nuestro inventario mental, para la palabra iluminado tenemos una casilla con un asterisco que más abajo nos indica: elegir entre Nacho Cano o Sánchez-Dragó. Y finalmente, si Puleva quisiera lavar su imagen como buena leche, debería hacer un anuncio enjabonando la mala ostia que gasta el electroduende madrileño.

Le falto al respeto porque ayer él lo faltó a los que flipábamos desde la butaca, y a los imbéciles hooligans que saltaban y bailaban con su mierda. A un "creador" no se le puede ir la olla de esa manera, bien, sí, claro que puede arañar el delirio y ser surrealista hasta la entremédula, pero no quieras al mismo tiempo: salvar el mundo. Nacho Cano sigue queriéndose erigir como mesías, como un ególatra ortodoxo. Me imagino que sus hondos complejos para tomar tanta droga y llevar esas botas de astronauta bolchevique deben venir, de su cara standard, más cierta vigorexia que a veces ha mostrado, y ante todo saber que no es un genio, ni tampoco su hermano, ni su abuelo, ni que habría rastro de gen tal en sus 50 generaciones anteriores y venideras.

El mensaje de su obra es simple como una lonchaza de mortadela, y te lo quiere hacer pasar por delicatessen histórica, referencia universal. NachopuntoCano arroganciaPuntocom. Unos gitanos que roban (subrayado por él) tienen a un niño que tiene el pelo como Nacho Cano. Tras ver que en ocho años no hablaba, lo llevan a un médico (el peor actor del mundo), que les dice que es autista, y como tal sinónimo: un genio (de aquí 20 años alguien de la obra se leerá un libro sobre autismo por si acaso). La genialidad que nos muestran del niño es que gime si ve peces. Gimiendo viendo peces triunfa hasta en Nueva York. Que alguien me expliqué porqué Cañita Brava sólo se quedó en Móstoles. Los gitanos le sacan hasta el dinero para chuches al niño, qué malos.
Luego al nene le salen branquias. Lo típico. ¿Cuál es la explicación? Que es un enviado de los dioses, porque va a haber un cataclismo, y hay que salvar el mundo, y la manera de hacerlo es potenciar a la mujer. Hijodelcorán!, las veces que habrás ostiado a tus novias con los humos que gastas.
En fin, pone un par de nombres famosos para empeorar la chapuza, Noé y la Atlántida. El médico medio secuestra al niño frente a la chanza despreocupada de los padres. Echan al niño con la peluca de Aramis Fuster al río, se lo montan para que se pegue un morreo con una prima gitana recién llegada de Alemania, que se ve que es la polla y que si oye al niño cantar, ella lo capta y puede salvar al mundo ella sola. Y acaba con el chulazo de Nacho Cano exhibiéndose sin camiseta un cuarto de hora cantando canciones de... Mecano (el allioli de la casa), el tipo un rubito cachas que hace que las lerdas del público berreen, y repitan musical para poder volverse a meter el dedete.

Y ahh, se me olvidaba. Nacho Cano es un genio, universal, histórico, vallecano, porque hace que el niño los miércoles componga canciones de 15 notas usando el 1, el 2 y el 3... que resulta que durante 15 años han coincidido con los resultados de la quiniela del domingo. Ops. Emmm. Geniaal, increíble, maravilloso, qué se puede decir


3 comentarios:

Mònica dijo...

jajaja, todavía estoy en estado de xoc. Sólo espero no leer en ningún sitio que ha recibido algun tipo de subvención del ministerio de cutura, porque entonces denunciaré el hecho al ministerio de sanidad por campaña a favor de la drogadicción. Por cierto, creo que a Aida Nizar nos la colocaron en el vestíbulo para acabar de confundirnos. Dios mío necesito descansar...

Anna dijo...

Buff,

Yo también fui a ver el musical, me regalaron las entrada, tampoco me gusta Nacho Cano y su prepotencia, pero pude dejar fuera del teatro esos prejuicios.

Me gustó, es cierto que el argumento es un poco surrealista, pero no estoy acostumbrada a buenos argumentos en los musicales.
Pude valorar el trabajo de los actores (algunos, los más jóvenes, me sorprendieron), la escenografia, la música, las coreografias...son cuando menos originales.
Es un musical diferente pero no pienso machacarlo por que no me guste Nacho Cano.

Ah!, por cierto, me gusta como escribes, aunque en este tema no esté de acuerdo ni en el fondo ni mucho menos en la forma.

Jordi Santamaria dijo...

Hola Anna,
yo también valoré ciertos aspectos creativos del musical, no se puede negar la creatividad de N. Cano. Pero hay que recordar que cobra más de 50 eurales por ello, algo desorbitado para el mensaje infantil que quiere transmitir.