Sexo y dinero, suelen ser sus dos grandes cartas, hacer de proxenetas elegantes y haber pactado de por vida con el camarero del local, un buen tarifario voluble según las tragaderas del estúpido estafado. Tienen una cuenta gratuita de bebida vitalicia, cosa menor, y una commission del mojitismo hemingwayariano insospechado para Ernest.
Las tarifas del bar cuando entra el yuma sufren una multiplicación de 4 a 8 que no explica ninguna inflación de país emergente conocido. Y luego está el juego de ajedrez sexual. No sólo ofrecemos ron con hielos y menta, señores, ofrecemos ese tan valioso activo que nos dio la madre naturaleza, que es calmar el galopante prurito sexual del hombre. Una enfermedad casi congénita nuestra, que en Cuba parece ofrecer solución.
Ma spetta, tutto ha un prezzo amico.
Aquí se comercializa con el sexo a gran escala, cosa obvia que no se hace en la mayoría de otras esferas bajo el comunismo, y es un intercambio de bienes y divisas con individuos de las economías extranjeras, tal cual. La industria de la prostitución ocupa no sólo a la profesional del sexo, sino a toda la red productiva que colabora en cada proyecto de trabajo diario.
Pero si la balanza de precios marca que bebida, transporte y comida suben un 200 % - 400 % cuando asoma el yuma, si algún hijo de puta con barba ha creado dos economías con dos monedas, cuya tasa de cambio es 1:24, es decir, ha conseguido en 50 años que yo y los míos tengamos que ser aprox. un 2400 % más pobres que el occidental standard, pues la madre naturaleza por suerte nos otorga entre las manos una manera de compensar este desajuste desorbitado y humillante. Así que el sexo es cobrado como en Occidente o más, salvo excepciones insalubres. La jinetera por ende, si es artimaña jinetera, puede tener un salario hasta mil veces mayor que el sueldo del pueblo, mil veces más.
Dos y dos son cuatrooo, cuatro y cuatrooo diecieséis.
Igualmente no toda mujer cubana es jinetera, obvio también. Como no todo estudiante occidental es empresario sin escrúpulos. En ambos casos los escrúpulos son un vegetal que no se cultiva y consume, cada cual a su manera y en situaciones sociales bien distintas.
lunes, 27 de abril de 2009
Fenomenología del jineterismo 1/4
Me pareció vivir en un teatro de marionetas, en el cual yo me había convertido en protagonista. La Habana funciona a veces como un auténtico escenario en espera, expectante a que un guión coral se active en segundos, y automáticamente se represente el teatro de títeres del jinetero. Es una obra largamente ensayada y testada. Existen versiones oficiales, bilingües, más líricas y propias, pero es un género de vida con estructuras compartidas.
El nuclear ¿cuánto tiempo hase que llegate a Labana brodel- es una palmaria crítica que haría como asesor de embaucador. El mal jinetero la usa como un comodín barato que es detectado por el turita a la plimera de cambio. El hacer sentir unas zarpas imaginarias al acosado yuma, tampoco es que sea un gran estado evolutivo en el terreno de esta ingeniería, la del atraco apalabrado.
Los jines, las jines, deben reírse compasivamente en sus casas, de la panolidad y pardillez de muchos extranjeros conocidos en su profesión diaria. Ingenuidad con la que saben que son ellos quienes se las van a comer dobladas, por lelos sociales. Puede ser que el bajo nivel de recursos creafalsedad de los jineteros se deba a este otro bajo nivel hermano referente al umbral tetomoelpelo de los turistas.
Es decir, se repiten subnormalidades al tratar con esta profesión, del tipo -oye hermano, te llevo al buenavita soshial club del barrio, -vente epaña, a la casa de la música de eta calle -padrino amigo, yo se dondetá el fetival de la salsa. Usease, según el gremio jine-tero nos salen 21 festivales de la salsa semanales, 16 casas de la música diaria, y 32 buenavistas social club sólo en el centro de la Habana. No, así vamos mal. Tenéis más talento como para vivir de la perogrullada, o no.
Obviamente en Cuba no todo el mundo acaba siendo jinetero. También hay gente legal y de bien, con su trabajo, y su educación y valores de no faltar a la verdad como el que falta a la taza de water cada vez que la acomete.
Ayer justamente ya nos tocó la china de que encima era locutol de radio, y según él, escritol. Escritol de papeles de wc discúlpeme. El rey de la papanatez se llenaba la boca de retórica de niño de primaria, usando palabras largas, espirituales, minidiscursos estúpidos mostrando su afecto infinito hacia nosotros, filípicas de bar del tercer mundo, a la altura de su jefe de Estado bananero. El muy hijodeputa era el dueño del teatro de marionetas de aquel bar, y se permitía lanzar un -"los españoles están dentro de mi corazón y mi destino, padrinos", con un atizar el acoso jineteril tras la última palabra, en un papel de poeta proxeneta lamentable.
El nuclear ¿cuánto tiempo hase que llegate a Labana brodel- es una palmaria crítica que haría como asesor de embaucador. El mal jinetero la usa como un comodín barato que es detectado por el turita a la plimera de cambio. El hacer sentir unas zarpas imaginarias al acosado yuma, tampoco es que sea un gran estado evolutivo en el terreno de esta ingeniería, la del atraco apalabrado.
Los jines, las jines, deben reírse compasivamente en sus casas, de la panolidad y pardillez de muchos extranjeros conocidos en su profesión diaria. Ingenuidad con la que saben que son ellos quienes se las van a comer dobladas, por lelos sociales. Puede ser que el bajo nivel de recursos creafalsedad de los jineteros se deba a este otro bajo nivel hermano referente al umbral tetomoelpelo de los turistas.
Es decir, se repiten subnormalidades al tratar con esta profesión, del tipo -oye hermano, te llevo al buenavita soshial club del barrio, -vente epaña, a la casa de la música de eta calle -padrino amigo, yo se dondetá el fetival de la salsa. Usease, según el gremio jine-tero nos salen 21 festivales de la salsa semanales, 16 casas de la música diaria, y 32 buenavistas social club sólo en el centro de la Habana. No, así vamos mal. Tenéis más talento como para vivir de la perogrullada, o no.
Obviamente en Cuba no todo el mundo acaba siendo jinetero. También hay gente legal y de bien, con su trabajo, y su educación y valores de no faltar a la verdad como el que falta a la taza de water cada vez que la acomete.
Ayer justamente ya nos tocó la china de que encima era locutol de radio, y según él, escritol. Escritol de papeles de wc discúlpeme. El rey de la papanatez se llenaba la boca de retórica de niño de primaria, usando palabras largas, espirituales, minidiscursos estúpidos mostrando su afecto infinito hacia nosotros, filípicas de bar del tercer mundo, a la altura de su jefe de Estado bananero. El muy hijodeputa era el dueño del teatro de marionetas de aquel bar, y se permitía lanzar un -"los españoles están dentro de mi corazón y mi destino, padrinos", con un atizar el acoso jineteril tras la última palabra, en un papel de poeta proxeneta lamentable.
Polilogía
Sentencio: este viaje, está siendo de puta madre.
Aquello que pido al destino, lucidez, me abraza. Un escenario o un continente entero a descubrir por un plano, más la posterior puesta en común con café-en-la-mesa-de-mami- Zenaida Con Eduardo... es un cocktail sensorial y cognoscitivo Es tuppendo.
Estoy en los estados disociados, en el apabullamiento de ideas lucidísimas que revolotean como mariposas gigantes en mi cabeza y se van. En esa suerte de sobreabundancia que ni se atrapa. Lamentando un poco toda el agua que se echa a perder. Y qué más da.
Tener una mami en 2 días, un barrio en ruinas que haces tuyo, pasear por una dictadura en que los coches nacieron en 1949, y el mundo se detuvo, sin paralizarse, creando malformaciones occidentales igual de injustas y felices, es todo un privilegio, que se está disfrutando. Con un leve deseo hondo, que todo cambie, laxo, asuntivo, valorando el estado de las cosas tan fatal y genial a la vez. Este país se cae, y lo tiran, y se tira, las reglas son inventadas, e impuestas, como si en algún otro lugar las reglas se posasen como palomas intelectuales y ordenadas, y no como un caos cristalizado. Los dirigentes son ese enorme mal, intrínseco, pero tan factual e impepinable que resulta estúpido cargárselo en dos frases. Es un establishment más que sociológico, pero no por ello anécdotico e irrelevante cuando se habla de 8 millones de personas entre 10 contadas (y al revéss).
Pero mi Habana no es cubana, es laportiana, es la república caribeña de Laporte, pues mi vida aquí está intrincada con la compañía del navarro. Como también mi vida está monificada, pasada por el tamiz de quien te vive. Tengo el país jocoso de Corle, el cachondo y libidinoso de David, el amoroso de Moni, y al igual que el laportiano, son mis países porque no son parciales, en todos ellos se me permite una experiencia global y conjunta de todo, su nombre es sólo una simpática mención de algún rasgo marcado como una ceja partida. Más grandes o pequeños ahí están y ahí son habitados.
Nunca pensé en mi juventud que el ser humano fuera tan imperfecto, ni nunca me enseñaron tan mal en una escuela religiosa, con esa inexactitud palmaria de las coordenadas del mundo. Estoy feliz -raro en mí- por disfrutar mirando de reojo esa lamentabilidad de nuestras capacidades, más que simpáticas graciosas, secularmente soterradas y disfrazadas, aquí en Cuba queda claro que el mundo es y huele a mierda, y que no hay que esconderse de eso bajo una capilla sixtina renacentista y sublime. Eso también es el mundo, una franca escalera hacia el cielo, una superación espectacular y encomiable, pero la aguja del indicador de lo humano siempre ha estado forzada hacia ese lado bueno, sublime, perfeccionado, limpio... como un índice cósmico que señala demasiado tenso y con Miedo. Puede ser hora, o minuto, de relajar esa aguja presionada en contra de lo que nos espantaría ser si se desarrollara. Esta niñez desconfiada y asustadiza, cristiana y capitalista de título, de no confiar más en nuestras bajezas, que no son monstruosas, son cortitas y punto, pero quizá es necesario ese nudismo psíquico que oculta sutilmente nuestro lado oscuro. La mierda sólo huele cuando no se la ventila, fétida y monstruosa como un cura pederasta o un empresario emperador e infeliz. Esta es la tierra de la mierda hecha fachada, mueble y plato en la mesa, y no son mejores, simplemente se han adaptado, en un ejemplo polar y contraste del otro modelo natural siglo XX-XXI de la organización social. El comunismo es igual de enfermo que el capitalismo, qué quieres, los dos son política de nuestro tiempo, aberrante, hipertrofiada en importancia de lengua, escenificada de forma magna y dramática, pero una gran estupidez demasiado hablada y tomada en serio. Lo que realmente importa un instante en la vida es el fútbol y ya, lo demás son minucias. Y mami Zenaida sigue sentándose las tardes en su sofá, con una paz somática tras haber criado tres criaturas sola, y adopta a aquellos que empatizan con ella al hospedarse en su casa, vaciando las tardes entre Paquito, Tiramisú, Cuquita la fea y Albita, sus cuatro gatos habitantes del inmueble. Y con su voz dormida en el mundo se hipnotizan y desfiguran los ismos y los logos. Y uno acaba deseando un planeta sin prensa, sin habladuría etiquetadora, sin micrófonos por todos lados. Con un tal Fidel con gorra y Clinton con canas haciendo sus cosas, las que quieran, pero mami Zenaida meciéndose en su puerta y yo fotografiando palmas y palmeras. Una bella aspiración a que lo macroglobal lo convirtamos en local, una depuración de todo fantoche político publicitado. Deben existir, pero hemos de convertir completamente el juego político en bufonesco, ver y palpar su putrefacción congénita, su penosa forma de décadas, y acabar con tanto pandillismo. La violencia nace y se amamanta en la estructura de pandilla. La pandilla es el demonio. La pandilla es un concepto tan grande como Dios o el sistema. El inicio del duro y gracioso pecado humano. Comunidad es el contrario de pandilla, que es la trascendental escisión.
Y bien, creo que este es mi primer escrito político desarrollado :)
Pero es que estamos secularmente metidos en formol, formalismo que parece crónico. Hay que asilvestrar "las más altas esferas", literaturizar y estetizar ese bloque lingüístico vacío, meter tacos, anécdotas, corridas y conductas ejemplares, todo lo que es humano. El verdadero parlamento es filmar y testificar la visita del estadista al burdel, la cultura del ejemplo es creer firmemente que se nos ha de limitar y contener lo "impuro", papanatas.
Aquello que pido al destino, lucidez, me abraza. Un escenario o un continente entero a descubrir por un plano, más la posterior puesta en común con café-en-la-mesa-de-mami- Zenaida Con Eduardo... es un cocktail sensorial y cognoscitivo Es tuppendo.
Estoy en los estados disociados, en el apabullamiento de ideas lucidísimas que revolotean como mariposas gigantes en mi cabeza y se van. En esa suerte de sobreabundancia que ni se atrapa. Lamentando un poco toda el agua que se echa a perder. Y qué más da.
Tener una mami en 2 días, un barrio en ruinas que haces tuyo, pasear por una dictadura en que los coches nacieron en 1949, y el mundo se detuvo, sin paralizarse, creando malformaciones occidentales igual de injustas y felices, es todo un privilegio, que se está disfrutando. Con un leve deseo hondo, que todo cambie, laxo, asuntivo, valorando el estado de las cosas tan fatal y genial a la vez. Este país se cae, y lo tiran, y se tira, las reglas son inventadas, e impuestas, como si en algún otro lugar las reglas se posasen como palomas intelectuales y ordenadas, y no como un caos cristalizado. Los dirigentes son ese enorme mal, intrínseco, pero tan factual e impepinable que resulta estúpido cargárselo en dos frases. Es un establishment más que sociológico, pero no por ello anécdotico e irrelevante cuando se habla de 8 millones de personas entre 10 contadas (y al revéss).
Pero mi Habana no es cubana, es laportiana, es la república caribeña de Laporte, pues mi vida aquí está intrincada con la compañía del navarro. Como también mi vida está monificada, pasada por el tamiz de quien te vive. Tengo el país jocoso de Corle, el cachondo y libidinoso de David, el amoroso de Moni, y al igual que el laportiano, son mis países porque no son parciales, en todos ellos se me permite una experiencia global y conjunta de todo, su nombre es sólo una simpática mención de algún rasgo marcado como una ceja partida. Más grandes o pequeños ahí están y ahí son habitados.
Nunca pensé en mi juventud que el ser humano fuera tan imperfecto, ni nunca me enseñaron tan mal en una escuela religiosa, con esa inexactitud palmaria de las coordenadas del mundo. Estoy feliz -raro en mí- por disfrutar mirando de reojo esa lamentabilidad de nuestras capacidades, más que simpáticas graciosas, secularmente soterradas y disfrazadas, aquí en Cuba queda claro que el mundo es y huele a mierda, y que no hay que esconderse de eso bajo una capilla sixtina renacentista y sublime. Eso también es el mundo, una franca escalera hacia el cielo, una superación espectacular y encomiable, pero la aguja del indicador de lo humano siempre ha estado forzada hacia ese lado bueno, sublime, perfeccionado, limpio... como un índice cósmico que señala demasiado tenso y con Miedo. Puede ser hora, o minuto, de relajar esa aguja presionada en contra de lo que nos espantaría ser si se desarrollara. Esta niñez desconfiada y asustadiza, cristiana y capitalista de título, de no confiar más en nuestras bajezas, que no son monstruosas, son cortitas y punto, pero quizá es necesario ese nudismo psíquico que oculta sutilmente nuestro lado oscuro. La mierda sólo huele cuando no se la ventila, fétida y monstruosa como un cura pederasta o un empresario emperador e infeliz. Esta es la tierra de la mierda hecha fachada, mueble y plato en la mesa, y no son mejores, simplemente se han adaptado, en un ejemplo polar y contraste del otro modelo natural siglo XX-XXI de la organización social. El comunismo es igual de enfermo que el capitalismo, qué quieres, los dos son política de nuestro tiempo, aberrante, hipertrofiada en importancia de lengua, escenificada de forma magna y dramática, pero una gran estupidez demasiado hablada y tomada en serio. Lo que realmente importa un instante en la vida es el fútbol y ya, lo demás son minucias. Y mami Zenaida sigue sentándose las tardes en su sofá, con una paz somática tras haber criado tres criaturas sola, y adopta a aquellos que empatizan con ella al hospedarse en su casa, vaciando las tardes entre Paquito, Tiramisú, Cuquita la fea y Albita, sus cuatro gatos habitantes del inmueble. Y con su voz dormida en el mundo se hipnotizan y desfiguran los ismos y los logos. Y uno acaba deseando un planeta sin prensa, sin habladuría etiquetadora, sin micrófonos por todos lados. Con un tal Fidel con gorra y Clinton con canas haciendo sus cosas, las que quieran, pero mami Zenaida meciéndose en su puerta y yo fotografiando palmas y palmeras. Una bella aspiración a que lo macroglobal lo convirtamos en local, una depuración de todo fantoche político publicitado. Deben existir, pero hemos de convertir completamente el juego político en bufonesco, ver y palpar su putrefacción congénita, su penosa forma de décadas, y acabar con tanto pandillismo. La violencia nace y se amamanta en la estructura de pandilla. La pandilla es el demonio. La pandilla es un concepto tan grande como Dios o el sistema. El inicio del duro y gracioso pecado humano. Comunidad es el contrario de pandilla, que es la trascendental escisión.
Y bien, creo que este es mi primer escrito político desarrollado :)
Pero es que estamos secularmente metidos en formol, formalismo que parece crónico. Hay que asilvestrar "las más altas esferas", literaturizar y estetizar ese bloque lingüístico vacío, meter tacos, anécdotas, corridas y conductas ejemplares, todo lo que es humano. El verdadero parlamento es filmar y testificar la visita del estadista al burdel, la cultura del ejemplo es creer firmemente que se nos ha de limitar y contener lo "impuro", papanatas.
Mañana día 2) Apuntes de clase en el Tropicana
La importancia de las sintonías.
El protagonismo emergente o sepultado de la música.
La ordenación simplista pero efectiva de la música en la experiencia en formación.
El dejar poso.
El ocupar un espacio en la memoria que importa, la íntima emocional.
Como hace el sabor de fruta visceral que es la guayaba.
Crearse una experiencia.
Otra vida exóterica a la propia.
Vivir en la Habana, 15 días, pero a miles de kilómetros del turisteo sin poso.
Poder decir "yo viví en la Habana".
Seguir leyendo a Sacks, esa maravilla humana,
crear en el fazebook el grupo "yo también creo que el Oliver Sacks científico y el Oliver Sacks escritor es un extraño de genialidad múltiple, y un paradigma de ciencia poética".
Jalonar las tertulias con Eduardo, hablar de lo divino, lo humano y de nosotros, topando quizás a un hermano de mente.
Subir el día con los paseos habaneros, con el peso de la pobreza sacudiéndose, mezclándonos con buscavidas, jineteras y también cubanos, en nuestro surrealismo de calle. - Acabo de ver a Umbral asomarse en mi futurible, esperando con su libro entre ropa en la maleta-.
Preocupado por quien tantantos me quiere, velado por ella, quizá ensalzado, y lamentando no poder compartir más cerca mis aventuras habaneras.
Y también "el mes en que me convertí en padre", gestación de un mes, pero encantado por la potencialidad desplegada por esa pequeña maravillosa criatura.
A la vez que uno fantasea su vida como todo buen hijo de vecino, inflamándose el órgano del deseo como un corazón que siempre debe latir, para bombear vida entre las rutinas, las desdichas y las ilusiones.
Apuntes de clase en las aulas de Cuba.
El protagonismo emergente o sepultado de la música.
La ordenación simplista pero efectiva de la música en la experiencia en formación.
El dejar poso.
El ocupar un espacio en la memoria que importa, la íntima emocional.
Como hace el sabor de fruta visceral que es la guayaba.
Crearse una experiencia.
Otra vida exóterica a la propia.
Vivir en la Habana, 15 días, pero a miles de kilómetros del turisteo sin poso.
Poder decir "yo viví en la Habana".
Seguir leyendo a Sacks, esa maravilla humana,
crear en el fazebook el grupo "yo también creo que el Oliver Sacks científico y el Oliver Sacks escritor es un extraño de genialidad múltiple, y un paradigma de ciencia poética".
Jalonar las tertulias con Eduardo, hablar de lo divino, lo humano y de nosotros, topando quizás a un hermano de mente.
Subir el día con los paseos habaneros, con el peso de la pobreza sacudiéndose, mezclándonos con buscavidas, jineteras y también cubanos, en nuestro surrealismo de calle. - Acabo de ver a Umbral asomarse en mi futurible, esperando con su libro entre ropa en la maleta-.
Preocupado por quien tantantos me quiere, velado por ella, quizá ensalzado, y lamentando no poder compartir más cerca mis aventuras habaneras.
Y también "el mes en que me convertí en padre", gestación de un mes, pero encantado por la potencialidad desplegada por esa pequeña maravillosa criatura.
A la vez que uno fantasea su vida como todo buen hijo de vecino, inflamándose el órgano del deseo como un corazón que siempre debe latir, para bombear vida entre las rutinas, las desdichas y las ilusiones.
Apuntes de clase en las aulas de Cuba.
Tarde del viernesA) En el despegue del viaje
Se enlentece el caudal de las venas en la Habana, hemos adoptado marcha de pastores, llevando una manada de perspectivas en bloque.
Mi yo crítico le sopla al yo viajero, que la extracción de pozos de minas de sabiduría, hoy ha sido escasa.
Náufrago y yo hemos personalizado una relación que era cibernética et literata hasta la fecha.
Pesa la cochambrez y des-trucción de buena parte de la Habana, un negativismo estético y estrecho como un virus visual.
La búsqueda latente es constante y perseverante - somos dos trabajadores con horario cumplido.
Queda mucho por verhacer, y un deseo-capricho de llegar a otros rincones de la isla de Cuba.
Nos espera un pargo cocinado por nuestra mamá cubana que con su olor indica el próximo paso de esta exploración... un tanto voluntarista.
Veremos como maceran los ingredientes propios Cuhba + Eduardo Laporte en este viaje, y qué plato desconocido acaban creando.
Mi yo crítico le sopla al yo viajero, que la extracción de pozos de minas de sabiduría, hoy ha sido escasa.
Náufrago y yo hemos personalizado una relación que era cibernética et literata hasta la fecha.
Pesa la cochambrez y des-trucción de buena parte de la Habana, un negativismo estético y estrecho como un virus visual.
La búsqueda latente es constante y perseverante - somos dos trabajadores con horario cumplido.
Queda mucho por verhacer, y un deseo-capricho de llegar a otros rincones de la isla de Cuba.
Nos espera un pargo cocinado por nuestra mamá cubana que con su olor indica el próximo paso de esta exploración... un tanto voluntarista.
Veremos como maceran los ingredientes propios Cuhba + Eduardo Laporte en este viaje, y qué plato desconocido acaban creando.
Embalque en la Habana
San Cristóbal de la Habana, un día después de Sant Jordi, a dos calles del Malecón y unas pocas más del Capitolio. El Náufrago Digital durmiendo en el piso de abajo, los cubanos amaneciendo tras 50 años de dictadura ininterrumpida.
Estas son las coordenadas. Iniciamos nuestra vivencia en Centro Habana, el barrio del meollo, la Habana añeja de los cubanos, el lugar de los hechos, y el barrio de Pedro Juan, el culpable de girarme mi hastío hacia Cuba y hacer aflorar la pasión. "Es como Stalingrado con calor", náufrago dixit. Estamos en el barrio donde los palacios se caen. Me lo tomo como las minas donde se inventa la vida, la energía entre las ruinas.
Esa es la paradoxa. Algo también necesitaba hacer click en mi cabeza tras el periplo Europa-Habana, porque aquí uno debe hacer un papel activo bajo la paradoja, olvidarse del aspecto occidental, de toda superficie del mundo que ve, obviamente raído, y preguntarse cómo la gente saca unas raíces salvadoras nunca vistas en otras latitudes. Escribir veo que me puede ayudar a esa toma de conciencia, que es un dejar mis hábitos cognitivos, no válidos en este otro planeta.
Y este viaje puede ser el más laboral de todos. Callejear por la Habana con espíritu de antropólogo y sociólogo, aprovechando la oportunidad socio-histórica de este país, con trayectoria bizarra y única en el mundo. Intentarán hablar más los videos, los testimonios hablados, gesticulados o bailados de la gente. Todo lo que la expresividad concentrada pueda abarcar.
En esta silenciosa alcoba del interior de la casa, oigo como Zenaida prepara el desayuno de frutas y café para los "dos blogueros del amanecer". La Habana nos espera de día, decenas de cubanos saben que hoy abordarán a los yumas (guiris en lenguaje de aquí), intentando compensar de motu propio la balanza comercial entre los dos países, pero ignoran que este par de yumas van a intentar sacarles también, aquello que compensa la riqueza y la pobreza, el elemento x bañado en espontaniedad, que yace inconsciente entre sus ruinas como la mayor riqueza poseída por este pueblo.
Estas son las coordenadas. Iniciamos nuestra vivencia en Centro Habana, el barrio del meollo, la Habana añeja de los cubanos, el lugar de los hechos, y el barrio de Pedro Juan, el culpable de girarme mi hastío hacia Cuba y hacer aflorar la pasión. "Es como Stalingrado con calor", náufrago dixit. Estamos en el barrio donde los palacios se caen. Me lo tomo como las minas donde se inventa la vida, la energía entre las ruinas.
Esa es la paradoxa. Algo también necesitaba hacer click en mi cabeza tras el periplo Europa-Habana, porque aquí uno debe hacer un papel activo bajo la paradoja, olvidarse del aspecto occidental, de toda superficie del mundo que ve, obviamente raído, y preguntarse cómo la gente saca unas raíces salvadoras nunca vistas en otras latitudes. Escribir veo que me puede ayudar a esa toma de conciencia, que es un dejar mis hábitos cognitivos, no válidos en este otro planeta.
Y este viaje puede ser el más laboral de todos. Callejear por la Habana con espíritu de antropólogo y sociólogo, aprovechando la oportunidad socio-histórica de este país, con trayectoria bizarra y única en el mundo. Intentarán hablar más los videos, los testimonios hablados, gesticulados o bailados de la gente. Todo lo que la expresividad concentrada pueda abarcar.
En esta silenciosa alcoba del interior de la casa, oigo como Zenaida prepara el desayuno de frutas y café para los "dos blogueros del amanecer". La Habana nos espera de día, decenas de cubanos saben que hoy abordarán a los yumas (guiris en lenguaje de aquí), intentando compensar de motu propio la balanza comercial entre los dos países, pero ignoran que este par de yumas van a intentar sacarles también, aquello que compensa la riqueza y la pobreza, el elemento x bañado en espontaniedad, que yace inconsciente entre sus ruinas como la mayor riqueza poseída por este pueblo.
viernes, 10 de abril de 2009
La iglesia de los lóbulos frontales
Puede ser que exista un desgaste de nuestras facultades psíquicas. No una demencia progresiva al través de los años, sino una deformación y desencaje de sus capacidades. A la facultad de creer, tener-fe-en, le puede salir una miopía, cierta disfunción por haber sido utilizada mal y en abuso, como puede ser el caso de nuestra infancia de escuela religiosa, cuando nos hacían estirar esa certeza interior hasta que hoy en día podamos tener patas de gallo, con agnosticismo laico y a veces cientifista hasta en terrenos emocionales.
Cierto es que nuestra capacidad olfativa ya está atrofiada de fábrica, y que también al no haber ningún Ministerio público, ni disciplina médica, que vele por nuestro desarrollo cognitivo de adultos, evoluciona éste a la intemperie de lo que salga en calle y la tele, y sospecho que ese abrumador vendaval de lo audiovisual de nuestra era moldea nuestras facultades y seca o atrofia ciertas posibilidades de ellas.
He empezado la lectura de El cerebro ejecutivo del ruso-americano Elkhonon Goldberg, monografía que versa toda ella sobre los lóbulos frontales.
Aparte del tema central, el autor propone en su libro cierta gimnasia mental, ejercitación cerebral que no sea sólo reparadora, sino destinada a cerebros sanos que quieran fortalecer sus capacidades cognitivas. No es mala idea un centro tipo Dir, en que expertos nos ayuden a muscular un poco nuestra sesera los martes y los jueves...
hasta suena a sociedad de esas futuribles en que no existe el cotilleo del corazón y los políticos no se arrastran día a día por un puñado de votos, por ejemplo.
El progreso personal parece reducido a labrarse un currículum de estudios y curreles como suelo, acompañado de la suerte que uno tenga en toparse con libros, personas y episodios vitales ejemplares, que catapulten las posibilidades de la persona. Una especie de ruleta del potencial de uno, en medio de palabras invisibles y arbitrarias, como talento, cultura, sabiduría, arte, capacidad... En ese territorio de lo invisible no hay letreros, y cualquiera puede inventarse un mapa que ya imaginártelo lo haga creíble. Y por supuesto, no hay ninguna regulación ni homologación, hay un nihilismo en la esencia cultural del ser humano. Bueno, quizás hay un hilo nihilista en todo, rompeabsolutos, necesario pero también fuga de escape de lo más fútil. Origina un vaso metafísico medio vacío-medio lleno, que por un lado se carga los absolutos, pero por el otro permite la relatividad nudista de todo. Y no hablo de un nihilismo de opinión, hablo de un nihilismo de estructura, que ya forma parte del mundo, y de nuestro hardware, no software.
Coños, que si el hombre ha tardado en evolucionar 5.000.0000 de años, cinco millones de
y el universo trece mil setecientos millones, de, años
y la cúspide de todo ello son los lóbulos frontales de nuestro puto cerebro,
démosle un poco a los lóbulos frontales, démosle un poco a los lóbulos frontales.
¿Te van a hacer volar?
Pues no. O puede.
Cierto es que nuestra capacidad olfativa ya está atrofiada de fábrica, y que también al no haber ningún Ministerio público, ni disciplina médica, que vele por nuestro desarrollo cognitivo de adultos, evoluciona éste a la intemperie de lo que salga en calle y la tele, y sospecho que ese abrumador vendaval de lo audiovisual de nuestra era moldea nuestras facultades y seca o atrofia ciertas posibilidades de ellas.
He empezado la lectura de El cerebro ejecutivo del ruso-americano Elkhonon Goldberg, monografía que versa toda ella sobre los lóbulos frontales.
Aparte del tema central, el autor propone en su libro cierta gimnasia mental, ejercitación cerebral que no sea sólo reparadora, sino destinada a cerebros sanos que quieran fortalecer sus capacidades cognitivas. No es mala idea un centro tipo Dir, en que expertos nos ayuden a muscular un poco nuestra sesera los martes y los jueves...
hasta suena a sociedad de esas futuribles en que no existe el cotilleo del corazón y los políticos no se arrastran día a día por un puñado de votos, por ejemplo.
El progreso personal parece reducido a labrarse un currículum de estudios y curreles como suelo, acompañado de la suerte que uno tenga en toparse con libros, personas y episodios vitales ejemplares, que catapulten las posibilidades de la persona. Una especie de ruleta del potencial de uno, en medio de palabras invisibles y arbitrarias, como talento, cultura, sabiduría, arte, capacidad... En ese territorio de lo invisible no hay letreros, y cualquiera puede inventarse un mapa que ya imaginártelo lo haga creíble. Y por supuesto, no hay ninguna regulación ni homologación, hay un nihilismo en la esencia cultural del ser humano. Bueno, quizás hay un hilo nihilista en todo, rompeabsolutos, necesario pero también fuga de escape de lo más fútil. Origina un vaso metafísico medio vacío-medio lleno, que por un lado se carga los absolutos, pero por el otro permite la relatividad nudista de todo. Y no hablo de un nihilismo de opinión, hablo de un nihilismo de estructura, que ya forma parte del mundo, y de nuestro hardware, no software.
Coños, que si el hombre ha tardado en evolucionar 5.000.0000 de años, cinco millones de
y el universo trece mil setecientos millones, de, años
y la cúspide de todo ello son los lóbulos frontales de nuestro puto cerebro,
démosle un poco a los lóbulos frontales, démosle un poco a los lóbulos frontales.
¿Te van a hacer volar?
Pues no. O puede.
martes, 7 de abril de 2009
Lo redondo de todo
Si a un pequeño territorio le pones una cerca, y alisas el terreno que hay dentro, tienes muchas posibilidades de no tener problemas ahí dentro, siempre que no espíes más allá de la valla. Parcelar el salvaje destino, te asegura no tener que preocuparte por la complejidad, y jugártela a que nunca el aburrimiento y la desidia te lleven poco a poco a una gruta para ser devorado.
Lo redondo, funciona. Lo complejo es una máquina en construcción que puede andar o retrasar una eterna marcha. Atardece la fábula de la tortuga y la liebre, se retransmite la paradoja del Brawn GP y el McLaren. Nadie se para a pensar si la raíz del inconformismo tiene que ver con que esta vida sea una subasta-concurso, en que el talentoso intrépido puede perderlo todo en la ronda final, mientras el conformista conserva una cifra más que digna a las primeras de cambio. Saber plantarse.
Y lo redondo, sigue funcionando. Amarrar los sueños y sus globos, suscribir pólizas de las piezas mecánicas que hacen rodar una vida, barrer el pequeño patio de los días, alimentar un localismo cachorro que jubile a uno. Mantener una escudería, un equipo de escudos, un catenaccio que congele el ganar ocasional y espontáneo de la vida.
Parece un alegato contra toda la ingeniería, los sueños en vena, el jogo bonito, y el inconformismo. Pero el inconformista se olvida que su vida es un taller y él es el mecánico. Aquel que continuamente entre andamios mentales y planos futuros, forja tortuosas piezas, que a veces encajan y a veces no. Proyectista, rizador de lo liso, inventor de lo inventado y de lo que no.
Pues eso, ni lentitudes prehistóricas, ni obras de arte futuristas que nunca echarán a rodar.
Ni conforme ni inconforme, más bien deforme...
salirse del debate teórico polar, alias dialéctica.
Lo redondo, funciona. Lo complejo es una máquina en construcción que puede andar o retrasar una eterna marcha. Atardece la fábula de la tortuga y la liebre, se retransmite la paradoja del Brawn GP y el McLaren. Nadie se para a pensar si la raíz del inconformismo tiene que ver con que esta vida sea una subasta-concurso, en que el talentoso intrépido puede perderlo todo en la ronda final, mientras el conformista conserva una cifra más que digna a las primeras de cambio. Saber plantarse.
Y lo redondo, sigue funcionando. Amarrar los sueños y sus globos, suscribir pólizas de las piezas mecánicas que hacen rodar una vida, barrer el pequeño patio de los días, alimentar un localismo cachorro que jubile a uno. Mantener una escudería, un equipo de escudos, un catenaccio que congele el ganar ocasional y espontáneo de la vida.
Parece un alegato contra toda la ingeniería, los sueños en vena, el jogo bonito, y el inconformismo. Pero el inconformista se olvida que su vida es un taller y él es el mecánico. Aquel que continuamente entre andamios mentales y planos futuros, forja tortuosas piezas, que a veces encajan y a veces no. Proyectista, rizador de lo liso, inventor de lo inventado y de lo que no.
Pues eso, ni lentitudes prehistóricas, ni obras de arte futuristas que nunca echarán a rodar.
Ni conforme ni inconforme, más bien deforme...
salirse del debate teórico polar, alias dialéctica.
viernes, 3 de abril de 2009
El hijo de Victoria. Proyecto M61175
Y me había quedado mudo, afónico de palabras, o simplemente estaba en otra dinámica. Todos tenemos un circuito cinético de nosotros mismos, unos viales por donde funcionamos, un metro subterráneo para circular y llegar a alguna parte. Yo este pasado mes me fui metiendo en un vagón que era de otra línea, porque muchas veces te subes a tus vehículos de días laborables y tampoco miras qué línea es, más bien no lo sabes. De ahí la naturaleza laberíntica que espera tras las inocentes puertas de los días. Un impulso, un elan, es lo que mueve todo, desde ir hacia esa puerta hasta un big-bang. Más bien inconsciente. Y menos mal de este resorte último que hace girar la rueda del mundo.
Motivaciones y voluntariedades, así se llama el post, de la segunda parte, del primer párrafo. El de la primera se llama Introducción al circuito cinético de uno mismo. Y todo el blog se llama Yo, o sea, Victoria´s son. Que viene a ser un reducido compendio de las cosas que se cruzan por mi mente, las que se precipitan por escrito, y aquello que quedará fijado, en breve destilación, más allá del olvido.
Por cierto, traduciendo a lenguaje convencional, que he estado picando pico y pala en el trabajo. Mi trabajo me divierte, a veces dura nada, puedo ir en bañador, y me permitiría montar una empresa editorial para cagarme en cualquier escritor que me aburra.
Fin del apartado laboral.
Y qué más, se podría hablar del G-20 y la redención del mundo en un día de fotos, de como la gente crea el mito de Obama y él acabará en la hoguera de la crítica portera mundial, de como los bancos de EEUU han sido unas perras lastimeras en la bolsa, auténticos andrajos que la gente vapulea, patea, ensalza, y destrona, en cuestión de minutos bursátiles, mientras sus CEOs se enganchan al Almax padeciendo su depauperado avatar. Y de como he hecho de héroe perroflauta Duran a mi manera, prensando como olivas a estas putas-bancos para sacarles todo el aceite verde posible.
Señores, puede ser que me esté haciendo rico.
Pero ustedes saben bien que yo soy el hijo, de Victoria.
Motivaciones y voluntariedades, así se llama el post, de la segunda parte, del primer párrafo. El de la primera se llama Introducción al circuito cinético de uno mismo. Y todo el blog se llama Yo, o sea, Victoria´s son. Que viene a ser un reducido compendio de las cosas que se cruzan por mi mente, las que se precipitan por escrito, y aquello que quedará fijado, en breve destilación, más allá del olvido.
Por cierto, traduciendo a lenguaje convencional, que he estado picando pico y pala en el trabajo. Mi trabajo me divierte, a veces dura nada, puedo ir en bañador, y me permitiría montar una empresa editorial para cagarme en cualquier escritor que me aburra.
Fin del apartado laboral.
Y qué más, se podría hablar del G-20 y la redención del mundo en un día de fotos, de como la gente crea el mito de Obama y él acabará en la hoguera de la crítica portera mundial, de como los bancos de EEUU han sido unas perras lastimeras en la bolsa, auténticos andrajos que la gente vapulea, patea, ensalza, y destrona, en cuestión de minutos bursátiles, mientras sus CEOs se enganchan al Almax padeciendo su depauperado avatar. Y de como he hecho de héroe perroflauta Duran a mi manera, prensando como olivas a estas putas-bancos para sacarles todo el aceite verde posible.
Señores, puede ser que me esté haciendo rico.
Pero ustedes saben bien que yo soy el hijo, de Victoria.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Post entre máquinas
Días en que me alejo del labrar escritura, labrar el lenguaje, removerlo y dibujar líneas o grutas en él. Días de insipidez literaria, con un trotado viaje a NYC de por medio, la ciudad a patear, la ciudad que cansa y llena a la vez.
Días en un mes, de trabajo de artesano chino en la bolsa, mes que equivale a tres meses normales. Porque a mí no me pagan por escribir, me pagan por otras cosas, y ser un filosófo que quiere ser psicólogo mientras poetiza, tiene esas cosas, no sueles tener casillero donde posarse una nómina, ni hay zoos para según qué raras avis.
Y con la insipidez de estos días me estoy volviendo pop. Cualquiera que abandona un camino propio a la mitad, se vuelve pop, y quien no lo empieza, pop de otros. Una persona pop tiene un toldo en la cabeza toda la vida, no sé. Pero a juego, eso sí.
El post sosea y amenaza con quedarse en borrador. Las ideas, que las hay, siguen agazapadas intentando no trabajar hoy. Las violento sentenciando que voy a hablar de... música.
Y el post se quedó quieto, dormido, sin llegar a llorar al nacer.
Días en un mes, de trabajo de artesano chino en la bolsa, mes que equivale a tres meses normales. Porque a mí no me pagan por escribir, me pagan por otras cosas, y ser un filosófo que quiere ser psicólogo mientras poetiza, tiene esas cosas, no sueles tener casillero donde posarse una nómina, ni hay zoos para según qué raras avis.
Y con la insipidez de estos días me estoy volviendo pop. Cualquiera que abandona un camino propio a la mitad, se vuelve pop, y quien no lo empieza, pop de otros. Una persona pop tiene un toldo en la cabeza toda la vida, no sé. Pero a juego, eso sí.
El post sosea y amenaza con quedarse en borrador. Las ideas, que las hay, siguen agazapadas intentando no trabajar hoy. Las violento sentenciando que voy a hablar de... música.
Y el post se quedó quieto, dormido, sin llegar a llorar al nacer.
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